
Era un día soleado, como los que hacen cada verano, todos los años. Los niños salían a jugar, y a divertirse en las ferías. Podías ver sus caras sonrosadas, llenas de vitalidad, de sueños y fantasías.
Un día llego a la ciudad un hermoso y gran circo, donde podías ver incríbles acrobatas, hermosas bailarinas, asombrosos magos y misteriosos enanos, que te hacían reir con sus rostros pintados.
Todo estaba lleno de luz y esplendor... menos un pequeño tarantín, donde solo se sentaba una señora, frente a una caja; el gran y torcido letrero rezaba "LA CAJA DE LOS SUEÑOS".
Muchos niños curiosos se acercaban a ver la pequeña viejecita, meter una y otra vez la mano en la misteriosa caja.
Ella al verlos acercarse les decía:
"Todos los sueños están metidos en esta caja, cuando tengan la suficiente fé para creer en ellos podrán sacarlos y hacerlos realidad"....
Muchos se burlaban de la tierna señora, diciéndole que todo era una farsa, la caja se encontraba vacia, y no había nada que sacar.
Entonces ella les respondía:
"No hay nada físico que puedan sacar de allí, pero si realmente creen en los sueños, podrán verlo dentro, entre el mar de las fantasías"
Las burlas de muchos niños resonaron a los alrededores y se fueron a seguir sus caminos olvidando haber visto alguna vez el tarantín, mientras que habían algunos osados que miraban la pequeña cajita de cartón esperando ver algo impresionante, pero seguían sin encontrar nada más que un hueco vacio.
Muchas niños fueron y vinieron, los adultos ya incrédulos por el tiempo, ni se acercaban a ver.... Solo una pequeña niña se acerco a la viejecita y le dijo:
"Yo veo un sueño que tiene mi nombre, pero no lo entiendo, tiene imágenes tan extrañas, pareciera que viera a mi mamá"
La señora, le tomó de la mano y la acerco más a la caja
"Esos son tus sueños futuros mi pequeña, ellos aún deben permanecer aquí, hasta que tú seas grande para poder sacarlos y darles libertad"
La niña miraba una y otra vez la caja, sonriendo ante las mil imágenes que pasan frente a sus ojos... eran coloridos, hermosos, parecian pequeñas luces que danzaban al ritmo de los latidos del corazón... entonces la niña miro a su alrededor algo pensativa y se preguntó:
"Por qué nadie puede verlos?", entonces la viejecita levanto la vista al cielo con cierta melancolía.
"Porque no creen en los sueños mi niña, se ponen metas, idealizan sus vidas, pero no son capaces de creer que algún día podan lograr todo lo que sus corazones desean"
La pequeña dirigio su mirada al cielo y vio como muchas de las esferas de colores volaban al universo
"A dónde van?"
"Cuando un sueño se cumple, ha culminado su misión en esta tierra y se va al cielo para volverse una estrella"
"Yo quiero que mis sueños se vuelvan estrellas" dijo con seguridad la pequeñita con los ojos aún brillando de alegría
"Así será querida, así será"
Los años pasaron, las ferias vinieron y se fueron, pero ese hermoso circo no volvio en el verano siguiente, ni en el siguiente, ni en el siguiente. Fue hasta una de las más hermosas primaveras, 20 años más tardes que el circo tocó nuevamente las dulce tierras de ese condado de ensueño.
Los niños de la nueva generación seguían impresionados, con los magos, las bailarinas, los animales y las bambalinas, pero seguían ignorando el pequeño tarantín de "La caja de los sueños"...
Una niña ya dentro del cuerpo de una mujer, miro a sus pequeños jugar tiernamente con su padre, así que impulsada por un viejo recuerdo se acerco al puestecillo poco adornado.
Una joven de muy corta edad, la miro y le dijo....
"Mi niña, hace tanto no te veía"
La mujer impresionada, reconoció a la viejecilla tras la mirada de esta extraña joven...
"Vine a sacar mis sueños"
La jovén le sonrió, acercándole la caja para que pudiera cumplir su deseo. La mujer sintiéndose niña nuevamente, miro las esferas que reflejaban el arcoiris y diviso su sueño saltando de alegría buscando escabullirse hasta su mano. Lo había logrado, lo que de niña vió, lo había alcanzado... "Ser feliz y tener el futuro que se forjo"
"A llegado la hora que sea tu estrella" le dijo la joven mirando al cielo
"Cómo sabre que es la mía?" pregunto dudosa de no poder verla nuevamente
"Ella brillará solo para tí"
La mujer miro su sueño una vez más y la dejo partir... fijándose en un punto en el cielo donde ella siempre la encontraría...
"Te volveré a ver cierto?" preguntó la mujer sonriente a la linda joven
"Así es, aquí hay algunos sueños que siguen esperando por tí y tu nueva familia"
"Gracias, muchas gracias... mmm nunca pude preguntarte tu nombre"
"Esperanza" dijo con orgullo la chica "Soy Esperanza"...
Y es así como debemos nosotros todos los días buscar en nuestra propia caja de sueños, todas esas metas que nos planteamos, pero siempre debemos verlas con la esperanza de que se van a cumplir...
No dejen de soñar, no importa que lejanos y difíciles se vean.... las estrellas están allí gracias a la fé y la fuerza de alcanzar hasta lo inalcanzable....
Sibyl P.
Fecha: 18 de Febrero de 2009

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